Empleados fantasmas, viajes no justificados, consumos cargados a cuenta del estado,y eso que no estamos recordando a los mataperros, a la roba luz, a la lava pies, al plancha camisas, al gilero que llevo a la amiguita, etc. Constituyen un claro ejemplo que los peruanos en elecciones no sabemos elegir. Y que alguien no preparado con poder se vuelve cĂnico, aprovechado y solo deja electores arrepentidos.